Comenzar una nueva actividad económica, profesional o empresarial

¿Cómo comenzar una nueva actividad económica, profesional o empresarial?

Todos hemos creído conocer el método para arreglar el mundo: al menos, nuestro mundo. Los lugares habituales en los que hemos tenido esta sensación, generalmente, han sido en grandes instituciones, rodeados de profesionales con dilatada experiencia… Seamos serios, solemos arreglar el mundo en lugares bastante menos serios y rodeados de personal con dilatadas pupilas. Este no es un buen comienzo para tu idea de negocio. Analiza y escribe todos los aspectos que vengan a tu mente sobre tu futura empresa para aproximarte a la viabilidad económica de un proyecto.

El orden lógico de las cosas

Cuando voy a bañarme en una piscina, si no quiero ahogarme, el orden lógico es: aprender a nadar, encontrar una piscina en la que bañarme, comprarme un bañador si no lo tengo, ir a la piscina, comprobar que tiene agua y saltar. Si no he estado en esa piscina, la primera vez igual salto de pie (no de cabeza) y, si tiene escaleras, igual entro despacito.comenzar-una-nueva-actividad

Para quienes no hayan captado la metáfora todavía, el agua es el mercado, nosotros somos la empresa y, si no hay agua, el coscorrón duele. O mata.

Aprendiendo a nadar

Cuando se va a iniciar la actividad empresarial, uno debe tener conocimientos sobre qué va a vender y sobre cómo gestionar una empresa. Puedes tener experiencia, formarte o lo ideal: combinar ambas. Especialmente la formación empresarial es importante ya que, por muy buenos profesionales especialistas que seamos, existen aspectos que deben controlarse para el correcto funcionamiento de una compañía. Lo mejor es contar con un buen asesoramiento de confianza en aquellos aspectos que escapen a nuestra comprensión o a los cuales no podamos dedicar tiempo (Redes sociales, Elaboración de página web, Configuración de equipos informáticos, Asesoramiento legal…).

Antes de comenzar una nueva actividad, Define por escrito todos sus aspectos de la forma más objetiva posible. Las ideas son etéreas y, comentándolas vagamente con amigos o conocidos, no veremos sus imperfecciones. Estas ideas borrosas, al plasmarlas en un papel con nombres y apellidos (esto es, realizando como mínimo un estudio económico-financiero), cobran nitidez.

Un plan de negocio es fundamental en este aspecto, y te servirá para que te plantees cuestiones que no habías considerado sobre la puesta en práctica real de tu “maravillosa” idea. Existe toda una metodología sobre los planes de negocio, desarrollada por eruditos de la docencia especializados en vivir del emprendimiento (que no emprendedurismo, palabra inexistente).

Entonces, ¿cuánto esfuerzo hay que dedicarle a un plan de negocio?

En Temujín, creemos que la persona emprendedora es la persona que realmente “emprende” con todas sus letras: que actúa y obtiene resultados. Hay que plantearse, de forma honesta, si toda la información de nuestro plan de negocio es suficiente y veraz, y creemos firmemente en su puesta en marcha. Eso sí, nadie necesita más “emprendedores/as” que tarden 30 años en aprender a nadar ya que, cuando vayan a saltar a la piscina, el agua se habrá evaporado.

Comprándote el bañador

A todos nos encantan las cosas nuevas y a la última. Piensa que debes mimar tu negocio, pero no necesitas un traje de neopreno, una bombona de oxígeno, 4 manguitos, 1 flotador y unas gafas de buceo para tu primer baño. Un bañador sencillo, no tan llamativo, es lo que necesitas. Recuerda que una empresa es viable si y sólo si genera beneficios. Beneficio = Ingresos – Gastos. Y el conjunto veraniego completo comprado de golpe es una inversión muy grande para el primer chapuzón: compra en función de las necesidades, nada más. Si todo va bien, tendrás tiempo de sobra para ampliar tus medios.

En otras palabras no desperdicies recursos ni sobredimensiones la inversión inicial. Compra lo necesario para empezar a funcionar, y crece gradualmente. O arriésgate a perder toda la inversión.

Saltando a la piscina por primera vez

“Está alto, igual me resbalo, no sé si me queda bien el bañador…”. Es miedo, supéralo. Si te has preparado correctamente no existe excusa para no saltar. La vida es arriesgada. Puedes hacerte daño, tragar agua… ¡Pero es tan divertido! Y si caes mal, la próxima vez te lanzarás mejor, de los errores se aprende.
Eso sí, justo antes, comprueba que tenga agua. La mejor empresa, con el mejor equipo de profesionales y comerciales, con todos los recursos del mundo, no será viable si no tiene mercado al que vender sus productos o servicios. Si no está en el lugar adecuado, en el momento adecuado.

Báñate y disfruta

En Temujín definimos el éxito como autorrealizarse y disfrutar. Disfruta del baño: si tragas algo de agua, aprende a nadar mejor. Reinvéntate, cambia el estilo para no aburrirte. Relaciónate, es más divertido bañarse con amigos. No sumerjas a otros para salir a flote: las ahogadillas empresariales no son éticas ni elegantes.

Algún día habrá que salir

Y recuerda que todo tiene un fin y, aunque el baño sea largo (esperamos que así sea), ten una toalla siempre a mano y la ropa vigilada. Y mañana, con energías renovadas y si te apetece, vuelve a saltar a la piscina. ¡O prueba otras!

Si necesitas ayuda en alguno de los aspectos para poner en marcha tu negocio (Marketing, Página web, Informática, Estudio económico…), disponemos de ofertas especiales para ti. ¡Contacta con nosotros y echamos unos largos!

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